Hábito destructor 3 - La crítica
Si quieres que tu relación se acabe, critica a tu pareja. Basada en investigaciones recientes, ésta es la opinión de los consejeros matrimoniales y de toda clase de expertos en vida familiar. Estos estudios sugieren que las relaciones con mayores probabilidades de fracasar son los que se han visto afectados por varios de 4 comportamientos crónicos, y la crítica encabeza la lista. Los otros siguen en rápida sucesión: el desdén, vivir a la defensiva y el retraimiento. El psicólogo John Gottman y otros investigadores respetados en el área de relaciones maritales, han descubierto que estos comportamientos son los más fuertes pronósticos de separación y divorcio.
No es la cantidad de empatía, de comprensión, de amor, de apoyo o de respeto, lo que predice que matrimonio va a perdurar o cuál terminará en divorcio. En realidad, con el paso del tiempo los comentarios mordaces y los comportamientos negativos son mucho más indicativos. Un comentario mordaz, borra veinte actos positivos de bondad. La ira por sí sola no es tan dañina a menos que esté mezclada con la crítica, el desdén y una actitud defensiva.
La crítica constante o el desdén, por parte de cualquiera de los cónyuges, son anunciadores del naufragio matrimonial y hasta de divorcio, y crean un círculo vicioso. La esposa critica o acusa al esposo; el esposo se pone a la defensiva y se retrae de la discusión o se defiende atacando de vuelta. El resultado es una pelea sumamente destructiva que puede terminar en una batalla verbal o en abuso físico. Esto conduce a lo que los profesionales llaman "inundación"; es decir cuando los cónyuges están tan saturados de emociones negativas que sus CBE están vastamente sobregiradas y aún los fondos de reserva se han agotado. Una vez que esto ocurre, las discusiones adicionales son inútiles y los cónyuges deben detenerse hasta que se hayan calmado.
Es probable que se necesite la intervención de una tercera persona para ayudar a la pareja a controlar este ciclo negativo.


